miércoles, 5 de marzo de 2014

Mi Buenos Aires Querido 1 x 3

Sin fecha

Un señor bastante mayor, canoso y desarreglado, se acerca al centro del parque donde hay más palomas (ese animal que todos esquivamos). Saca del bolsillo de su gastado pantalón una bolsa llena de alpiste y empieza a alimentar a las palomas que lo rodean y a las decenas que se suman al círculo. La gente lo mira despectivamente. El ríe y sonríe, es feliz.


Sin fecha

Todos los días que tomo el tren cerca de las 16.15 hs, me encuentro con una pareja que sube en la estación Palermo con un nene pequeño en brazos. El nene tiene muy poquito pelo, es extremadamente flaco; puede deducirse que alguna enfermedad esta combatiendo su cuerpo, no sólo por su apariencia sino por la cara de melancolía de sus padres y esa expresión luchadora en los tres. Al mirar al nene él te regala un hermosa y amplia sonrisa, sin importar quien seas, como estés vestido, si le hablas o no. Él sólo te sonríe.


05/03/2014

Una señora sube al tren con un carrito de bebé doble, una nena y un bebé. Se pone en el pasillo, procurando no interrumpir el paso. El señor que quedó sentado al lado de los nenes en el carrito empieza a revolver en su mochila y saca dos libros con dibujos para pintar, uno de Blancanieves y el otro de Angry Birds, se los regala a los nenes. La nena emocionada le da la banana que está comiendo. Antes de bajar la chinita le grita un sincero "gracias" y "chau".


Estas son algunas imágenes que me hacen sonreír, escenas que nos rodean y quizás no sabemos ver por estar tan ciegos en nosotros mismos.
Los invito a que abran los ojos y aprovechen estás imágenes cotidianas que hacen sonreír. Yo por lo pronto voy a compartir algunas con ustedes.