viernes 14 de octubre de 2011

Pensando en voz alta

Hay veces que decir las cosas es muy difícil ¿Verdad? 
Cuando tenemos que pedir perdón, por ejemplo, o tenemos que reconocer un error.
Será el orgullo quizas, eso que no deja salir las palabras justas y necesarias.
O tal vez es el miedo, ¿A qué? No se muy bien. A quedar mal parado, como un boludo. Miedo a decir algo mal, algo incorrecto.
Puede ser dolor, puede ser que eso que queremos decir nos duele tanto que no encontramos la fortaleza necesaria para decirlo.
No se que es lo que te mantiene en silencio, trato de entenderte pero no puedo.
Si cometí un error me gustaría que me lo hicieras notar, si algo que hice o dije te molesto, si falle, si te decepcione.
El silencio duele más que las palabras, la indiferencia lastima mucho más que un par de puteadas.
No entiendo que pasa, me pone de muy mal humor no saberlo. Nadie sabe, ese es el problema.
¿Puede ser que el rencor y la bronca te tengan tan cegado? ¿Habrá voces ajenas viciando tus pensamientos? ¿El orgullo te esta tapando la boca? ¿El dolor? 
Yo no me equivoque, vos tampoco. Es un error ajeno a ambos que, a su vez, nos lastimo a los dos.. a vos en mayor medida, es verdad, pero igual. La diferencia es que yo digo las cosas, no me las guardo. No dejo que el pasado me envenene.
Pensa todas las cosas que podríamos estar viviendo, como nos podríamos estar cagando de la risa pero a causa de un silencio no podemos.

0 puntos de vista:

Publicar un comentario en la entrada