miércoles, 23 de marzo de 2011

Capítulo 2

Las historias "cliché"

Empiezo este segundo capítulo de mi vida con una frase que escuché en una película.
Esta frase les va a dar un indicio sobre la temática de mi relato.
HOMBRES: No pierdan su tiempo leyendo.

"No elegimos de quien enamorarnos, y nunca pasa como debería."

Atención: Si al leerla paso por tu mente alguna de las siguientes ideas:
- Uh, esta flaca y sus historias de amor frustradas.
- Las mujeres y sus conflictos amorosos.
- ¿Debería va con acento?
Te pido por favor, no sigas leyendo. No sólo porque no quiero recibir puteadas, sino para ahorrarte un mal rato.

Retomando.
Esa frase me recordó porque odio las películas románticas.
Sus finales felices, amores correspondidos, éxito. Esas cosas solo pasan en las películas.
TNT metete tu slogan de "Pasa en la vida, pasa en TNT" de canto donde no te dá el sol.
No, no pasa en la vida.
En la vida real la gente no se baja de un patrullero en movimiento para pegarle tres tiros al agente de la CIA que lo está persiguiendo y después se sube al auto (aún en movimiento).
Pero ese es el atractivo de las películas ¿No?
Mirando el lado positivo las catástrofes naturales, invasiones alienígenas y etc. sólo las sufren los yankees.
Paren, me fuí de tema. Estaba hablando sobre las películas de amor.
Mi conflicto empezo con la (espero) conocida por todos "Un lugar llamado Nothing Hill".
Julia Roberts, Hugh Grant. Gran película.
Él, un simple ciudadano dueño de una librería. Ella, una actriz famosa.
A ver, ¿Cuántas posibilidades hay de que una estrella de cine caiga en tu librería y se enamore de vos?
Bueno, elegí un caso especial.
Vamos con otra. "Diario de una pasión". Si sos mujer me vas a entender cuando diga: Ojalá todos los hombres fueran como Noah.
Lamentablemente, los hombres no son como él. Ni tan cariñosos, ni tan tiernos, ni siquiera tan creativos como para encontrar frases que nos derritan.
¿Otra? "PD: Te amo". Imposible no enamorarse del personaje principal encarnado por Gerard Butler. La ternura de cada carta, el amor que le transmite.
¿Sigo? "Simplemente no te quiere". Empieza describiendo a la perfección la típica persecuta femenina. No me llama, no le gusto. Pero ¿Cómo termina? Y bien, obvio.
¿Una más? "El diario de Bridget Jones". Al principio nos sentimos identificadas con ella. Es una mujer simple, torpe (sobre todo cuando la situación demanda perfección). Pero al final, encuentra al amor de su vida.

Hago un ALTO en esta película. Me encantó, como todas las otras que nombre.
Ella tuvo que remarla, no fue inmediato. Está bien, es un poco más real. Pasó por un enamoramiento frustrado, puede ser.

Así podría seguir, nombrando historias donde todo termina bien.
La única película que no tiene un final tan "cliché" es "La boda de mi mejor amigo. Esa es una buena historia.
Hace poco ví la última de Ashton Kutcher y Natalie Portman: "Amigos con derechos".
Esperando que mi vida colapse en llanto, puteadas y demás, me sorprendí.
Si, es una historia cliché. Pero de ahí saqué la frase con la que empiezo:

"No elegimos de quien enamorarnos, y nunca sale como debería."

¿Es tan así?
La parte de que no elegimos si. Una no va por la calle y dice: Uy, este me gusto. Vamos a enamorarnos un rato.
Como tampoco podemos enamorarnos de alguien por el simple hecho de que es el único que nos mira, nos sonrie. Sería algo forzado.
Pero la parte de "y nunca sale como debería" es la que me hace pensar.
¡No seamos extremistas! Tampoco es que NUNCA sale como...
Pero generalmente es así.
No se si todas, pero muchas solemos enamorarnos del hombre equivocado. Ese que nos quiere como amigas, o peor: como a una hermana.
Ese que es la figurita más difícil del álbum. Queremos a ese, no a otro.
¿El reto es lo que nos gusta? No lo sé. A veces pienso que es lo que le da un sabor extra que nos hace engancharnos.
Pero, y este es un PERO importante, a veces si pasa.
Con sus idas y vueltas, sus dificultades. Pero pasa.
Encontramos al hombre que nos hace feliz, que nos ama con todo su ser. Ese que nos dice cosas lindas, cosas que sólo escuchamos salir de la boca de actores famosos (actores que memorizaron guiones llenos de frases así).
Estamos radiantes, llenas. Vivimos de otra forma.
Pero, y este es otro PERO importante, muchas veces esas historias soñadas terminan.
Algunas terminan bien, otras no tanto. ¿Y entonces?
Entonces es cuando recurrimos a las películas de amor, al kilo de helado, a las carilinas y las canciones melosas.

Si, odio las películas de amor. Odio las historias "cliché". PERO ¿Qué sería de mis bajones sin ellas?

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