jueves, 29 de julio de 2010

"Crónicas Marcianas" - Ray Bradbury

Enero de 1999

El verano del cohete

Un minuto antes era invierno en Ohio; las puertas y las ventanas estaban cerradas, la escarcha empañaba los vidrios, los carámbanos bordeaban los techos, los niños esquiaban en las pendientes; las mujeres envueltas en abrigos de piel caminaban pesadamente por las calles heladas como grandes osos negros.
Y de pronto, una larga ola de calor atravesó el pueblo; una marea de aire cálido, como si alguien hubiera dejado abierta la puerta del horno. El calor latió entre las casa y los arbustos y los niños. Los carámbanos cayeron, se quebraron y se fundieron.
Las puertas se abrieron de par en par; las ventanass se levantaron; los niños se quitaron las ropas de lana; las mujeres guardaron en los armarios los disfraces de osos; la nieve se derritió, descubriendo los prados verdes y antiguos del último verano.
El verano del cohete. Las palabras corrieron de boca en boca por las casas abiertas y ventiladas. El verano del cohete. El calurosos aire desértico cambió los dibujos de la escarcha en los vidrios, borrando la obra de arte. Los esquíes y los trineos fueron de pronto inútiles. La nieve, que caía sobre el pueblo desde los cielos helados, llegaba al suelo transformada en una lluvia tórrida.
El verano del cohete. La gente se asomaba a los porches goteantes y observaba el cielo, cada vez más rojo.
El cohete, instaldo en la plataforma de lanzamiento, soplaba rosadas nuves de fuego y calor de horno. El cohete se alzaba en la fría mañana de invierno, creaba verano con cada aliento de los poderosos escapes. El cohete transformaba los climas, y durante unos instantes fue verano en la tierra...

domingo, 25 de julio de 2010

La realidad

Para poder hablar de la realidad en el mundo de hoy en día tenemos que empezar por sacarnos de la cabeza la idea de que el mundo es perfecto. Creo que uno de los temas que más reflejan la realidad que vivimos es la discriminación. Desde hace ya mucho tiempo el mundo experimenta una constante discriminación entre las personas ya sea por su raza, religión, costumbres, forma de vestir, etc.
Parece que no aprendemos, después de lo que vivieron los judíos, negros, discapacitados, etc
. durante el Holocausto. Tanto en la Alemania Nazi liderada por Hitler, con

los famosos campos de concentración que llegaron a la Italia fascista de Mussolini. Lo peor de todo es que todo eso llego a la Argentina durante el golpe de estado, gente que desaparecía, los centros clandestinos de detención, los llantos y la cantidad de sangre que dejaron sucesos históricos como estos, por intereses económicos y discriminación. Si bien hoy en día la situación es diferente creo que deberíamos profundizar un poco más en estos temas, ya que si no conocemos los errores cometidos en el pasado, corremos el riesgo de cometer los mismos errores en el futuro. Por eso propongo que nos subamos a una maquina del tiempo y viajemos a Alemania, en enero de 1933 y veamos que pasaba, que fomentaba la discriminación y el odio a los diferentes. El Holocausto fue la persecución y el asesinato, organizado por parte del régimen nazi y sus colaboradores. "Holocausto" es una palabra de origen griego que significa "sacrificio por fuego". Los nazis, que llegaron al poder en Alemania en enero de 1933, creían que los alemanes eran una "raza superior" y que los judíos, eran una amenaza extranjera para la comunidad alemana. Durante el Holocausto, las autoridades alemanas persiguieron a otros grupos debido a su "inferioridad racial": Los gitanos, los discapacitados y algunos pueblos eslavos. Otros grupos fueron perseguidos por motivos políticos, ideológicos y de comportamiento, entre ellos los comunistas, los socialistas, los testigos de Jehová y los homosexuales. En 1933, la población judía de Europa ascendía a más de nueve millones, y la mayoría de los judíos europeos vivía en países que la Alemania nazi ocuparía o dominaría durante la Segunda Guerra Mundial. Para el año 1945, los alemanes y sus colaboradores habían asesinado aproximadamente a dos de cada tres judíos europeos. Si bien las principales víctimas del racismo nazi fueron los judíos, entre las otras víctimas se incluyen 200 mil gitanos. Como mínimo, 200 mil pacientes discapacitados física o mentalmente, en su mayoría alemanes y que vivían en instituciones, fueron asesinados en el marco del llamado Programa de Eutanasia. Las autoridades alemanas persiguieron a los homosexuales y a otras personas cuyos comportamientos no se ajustaban a las normas sociales prescritas. Miles de oponentes políticos, así como disidentes religiosos, fueron perseguidos por oficiales de la policía alemana. Muchas de estas personas murieron como resultado de la encarcelación y el maltrato. En los primeros años, el gobierno nacionalsocialista establecieron campos de concentración para detener a oponentes políticos e ideológicos tanto reales como supuestos. Para concentrar y controlar a la población judía y al mismo tiempo facilitar la deportación posterior de los judíos, los alemanes y sus colaboradores crearon ghettos, campos de tránsito y campos de trabajos forzados para los judíos durante los años de la guerra. Después de la invasión de la Unión Soviética en junio de 1941 los batallones militarizados de oficiales de la Policía iban detrás de las líneas alemanas para llevar adelante operaciones de asesinato en masa de judíos, gitanos y oficiales del partido comunista y del estado soviético. Asesinaron a más de un millón de hombres, mujeres y niños judíos junto con cientos de miles de otras personas. Entre los años 1941 y 1944, las autoridades alemanas del régimen deportaron a millones de judíos desde Alemania hacia los ghettos y los campos de concentración donde fueron asesinados en cámaras de gas diseñadas especialmente para tal fin. A medida que las fuerzas aliadas se trasladaban por Europa en una serie de ofensivas contra Alemania, empezaron a encontrar y liberar a prisioneros de los campos de concentración, así como a los prisioneros que estaban en el camino en marchas forzadas desde un campo hacia otro. Las marchas continuaron hasta el 7 de mayo de 1945, el día en que las fuerzas armadas alemanas se rindieron incondicionalmente a los Aliados. Los crímenes cometidos durante el Holocausto devastaron a la mayoría de las comunidades judías de Europa y eliminaron totalmente a cientos de comunidades judías de los territorios ocupados de Europa Oriental. Y todo esto es fruto del odio, y la discriminación. Esa era la realidad que hace 76 años vivían judíos, gitanos, homosexuales, opositores. Esa era la dura realidad que les tocaba enfrentar a personas, que en ese momento no eran consideradas más que una molestia y un conjunto de “razas inferiores”. Pero los argentinos tenemos en nuestra historia una situación similar a lo que paso en Alemania, de la mano de Julio Argentino Roca que en 1877 fue nombrado Ministro de Guerra y se hizo cargo de la llamada Conquista del desierto para terminar con la considerada “barbarie” aborigen, como decía Sarmiento; civilizándolos o la opción que eligió Roca, asesinándolos. Pero estoy segura de que ese hecho no es tan recordado por los argentinos, si no Sarmiento no sería considerado un prócer. Creo que hay un hecho que es mucho mas cercano, por eso les propongo volver a nuestra maquina del tiempo y viajar a un pasado más cercano, a una realidad que nos golpea mucho más de cerca en la cara. Les propongo que viajemos al 24 de marzo de 1976 y averigüemos cuales fueron los resultados de la discriminación en nuestro país. Como por medio del miedo un gobierno llego a hacer lo que hizo, como por temor a lo que les pueda llegar a pasar la gente se empezó a separar de sus amigos por temor a que los llevarán a un centro clandestino de detención ya que estos eran opositores. Como la gente empezó a mirar mal a las personas cuyo pensamiento político iba en contra del gobierno, y como se empezó a discriminar en ese sentido. Prohibiendo la libertad de expresión, y tomando distancia, mirando mal a los opositores, cortando relación con las personas mas amigas por temor. De esa discriminación es de la que habla el golpe. Isabel Perón fue detenida y trasladada a Neuquén. La Junta de Comandantes asumió el poder, designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla. Dispuso que la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea compondrían el futuro gobierno con igual participación. Comenzó el autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional". La Junta Militar impuso el terrorismo de Estado que, desarrolló un proyecto planificado, dirigido a destruir toda forma de participación popular. El régimen militar puso en marcha una represión sobre todas las fuerzas democráticas: políticas, sociales y sindicales, con el objetivo de someter a la población mediante el terror de Estado para instaurar terror en la población y así imponer el "orden", sin ninguna voz disidente.. Estudiantes, sindicalistas, intelectuales, profesionales y otros fueron secuestrados, asesinados y "desaparecieron". Mientras tanto, mucha gente se exilió. La "desaparición" fue la fórmula más siniestra de la "guerra sucia": el "objetivo" era secuestrado por un comando paramilitar donde, convertido en un número y sin ninguna garantía legal, quedaba a merced de sus captores. La desaparición de personas fue un programa de acción, planificada con anticipación, estableciéndose los métodos por los cuales llevarlo a la práctica. La dictadura de 1976 completó y profundizó el esquema de persecución y exterminio que comenzara sistemáticamente con la Triple A, liderada por López Rega. Se levantaron centros clandestinos de detención y torturas. En estos laboratorios del horror se detenía, se torturaba y se asesinaba a personas. Se encontraban en el propio centro de las ciudades del país, con nombres tristemente famosos, como la ESMA, el Vesubio, El Garage Olimpo, El Pozo de Banfield o La Perla. Existieron 340 distribuidos por todo el territorio. Locales civiles, dependencias policiales o de las propias fuerzas armadas fueron acondicionados para funcionar como centros clandestinos. Hubo miles de desaparecidos: la Conadep constató más de 9.000 casos. Los organismos de derechos humanos hablan de más de 30.000. Además del secuestro de adultos, hubo un plan sistemático de apropiación de niños. Los niños robados o que las madres parían en los centros de detención fueron inscriptos como hijos propios por muchos miembros de la represión, vendidos o abandonados en institutos. Durante la dictadura, los militares consideraban que los hijos de los desaparecidos debían perder su identidad. Por eso los hacían desaparecer y los entregaban a familias de militares. Ellos pensaban que la subversión era casi hereditaria o que se trasmitía a través del vínculo familiar. La operación conocida como la “Noche de los lápices”, que se desarrolló entre agosto y octubre de 1976, implicó el secuestro y desaparición de estudiantes secundarios de la ciudad de La Plata, que habían luchado en defensa de un boleto estudiantil. Triste, cruel. Esa era la realidad que vivían los opositores. No se podía pensar distinto, y mucho menos dar a conocer nuestras opiniones. Si bien la Argentina y el mundo no están atravesando situaciones tan criticas como en ese entonces no hay que restarle importancia a lo que es la discriminación de hoy en día. Yo me pregunto… ¿Por qué? ¿Por qué desde hace ya tanto tiempo que las personas nos juzgamos, y discriminamos por ser distintas? Las tribus urbanas, las criticas hacia los floggers, la gente que vive en las villas, las personas que juntan cartones para poder comprar el pan, las personas que tienen piel más oscura, los pelados, los aborígenes. Si nos fijamos, nuestra sociedad esta llena de prejuicios y eso es lo que nos lleva a discriminar, apartar, marginar. Creo que la realidad más importante que esta enfrentando nuestro mundo es la discriminación generada por los prejuicios, la diferencia entre las clases sociales y la violencia. Porque cosas como estas son las que llevan a un grupo de chicos a golpear a otro porque se viste diferente hasta dejarlo inconciente. El hecho de que la sociedad no haya llegado a situaciones tan criticas como las que ya vimos no implica que tenemos que olvidarnos de la discriminación, porque esta y la podemos ver todos los días. Creo que lo mejor que podríamos hacer para mejorar la realidad actual es dejar los prejuicios de lado y darnos cuenta de que somos todos personas, algunos tendrán la piel más oscura, otros la tendrán más clara. Algunos usaran pantalones ajustados, otros se vestirán de negro, pero todos somos personas, y nadie es peor persona por la forma en que se viste o por sus creencias u opiniones. Creo que todos tendríamos que preguntarnos ¿Por qué discriminamos a una persona por ser distinta? ¿Por qué hacemos comentarios ofensivos a los demás por ser distintos? Hay que saber respetar al otro, porque eso es lo que todos esperamos, respeto.

"Si me voy antes que vos no te asustes de la noche que en la noche vivo yo."

No hay que tenerle miedo a la muerte,es sólo otro paso en la vida;el último. Creo que el miedo no es a la muerte en sí,más bien a que pasará después.¿Será como dormirse?¿Quedaremos paseando,cuidando a los que mas queremos?¿Nos iremos "alla arriba"? Acá es donde depende de cada uno. Para mí,no conviene pensar tanto en eso.Cuando llegue será el momento. El problema es cuando alguien que queres mucho se va,no podes evitar preguntarte si lo vas a volver a ver.Imposible no extrañarlos.Imposible mirar atrás sin que se nos llenen los ojos de lagrimas. Si me dan a elegir prefiero vivir disfrutando el presente,extrañarlos significa que dejaron una huella.¡¿Que mejor que eso?!. Tenemos que tratar de recordarlos con alegría y nunca perder la esperanza de reencontrarnos un día,abrazarlos y decirles cuanto los queremos y extrañamos. Quien sabe,tal vez termine tomandome un cafe con Salvador Dalí,Cortázar y Freddie Mercury..